ven, acércate... queda tan poco... sólo estoy siendo llevada por el aire.
sostenme, toma mi mano... cualquier movimiento en falso podría causar la destrucción de mi cuerpo.
sabes que no estoy aquí... sabes que al mirarte no te reconozco, pero no me queda nada más que confiar. confiar en que lo que miro es real, confiar en que tú eres real.
ven, acércate... no es necesario hablar del pasado. queda tan poco de mi que eso ya no es importante. debo respirar, preocuparme de los latidos de mi corazón, que cada vez van más rápido mientras mis dibujos de niñez se posan en mi mente tan frescos como en aquella época.
mi mente me ha traicionado, quiso esconder aquellos recuerdos por mucho tiempo hasta que la hora llegase para verlos de nuevo, al cerrar mis ojos... ahí están... ahí se mueven y suenan.
que perturbadores ahora que ya estoy grande, ahora que se acabó todo.
falta aire, no tapes mi nariz que me desespero. no dejes que me hunda, no permitas que mi mente me controle... le tengo miedo al miedo...pero pienso... silencio... me relajo y digo ¿por qué tener miedo si no me encuentro aquí, ni allá ni allí?
mi mente se ha cerrado, mi corazón palpita aún más rápido. aire, aire... necesito aire.
no siento mis manos, ni mis piernas, ni mis brazos. están congelados mientras en mi cara se aprecia un color rojo de tanta lucha entre el aire y los latidos del corazón. frio, calor, frio, calor.
quisiera despojarme de mis ropas que tanto incomodan y que no dejan al aire pasar libremente.
sé que esto se va a acabar... sé que mi mente no pensará en ese abismo.
mi corazón volverá a latir como lo hacia antes.
domingo, 25 de mayo de 2008
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario